Ciudad de datos 2.0

Por: Laura Rojas-Aponte

La versión de CIUDAD DE DATOS que ustedes ven hoy es una versión 2.0. Al principio este proyecto tenía solamente un responsable: yo. Al principio yo quería contar de manera sencilla temas que aprendía en una investigación académica. Al principio, este proyecto tenía mucho menos futuro del que tiene hoy. Por fortuna, esa situación cambió.

La historia inicia hace más de un año, cuando empecé a trabajar en la investigación Ciudad de Datos: datos abiertos, ciudadanías y gubernamentalidad, de la Universidad Javeriana en alianza con la Universidad de Antioquia (en esta entrada la historia completa). En esa época, decidí producir un podcast para difundir resultados de investigación. Ese proyecto fue mi tesis de pregrado para ganar el título de Comunicadora Social con énfasis en Producción Editorial.

Puse mucho esfuerzo en la producción de esos primeros episodios, aun así, el resultado fue un desastre. Siendo una amantes de los buenos podcast, sentí mucha vergüenza por esas piezas que yo había producido con tanta precariedad.

En el transcurso de un año hubo tres eventos que convirtieron a esa insatisfacción en una oportunidad. Dentro de esta entrada de blog esos eventos se van a llamar antecedentes, porque son las causas que, desde mi perspectiva, ayudan a comprender el nacimiento la versión 2.0.
 

Antecedente uno: quarter life crisis

Entonces, ¿cómo se sobrelleva la vida adulta? No sé, pero sé que con un proyecto propio, hecho con cariño y entusiasmo, la adultez funciona mejor. Esa fue la revelación que inició la segunda etapa de CIUDAD DE DATOS. Después de terminar la universidad, las emociones se me alborotaron peor que en la adolescencia, todo parecía crítico: ¿qué voy a hacer con mi vida?, ¿voy a tener este trabajo el resto de mis días?, ¿el trabajo me define? Y, claro: ¿quién soy?, ¿qué seré?

Luego de una maratón de Girls, se me ocurrió que tal vez esta crisis no era solo mía, y empecé a conversar del tema con amigos. Todos estábamos en las mismas. Nos había llegado la quarter life crisis (o crisis del cuarto de siglo).

¿Cómo combatir ese desasosiego? Pues, haciendo un proyecto propio. El trabajo no había sido una fuente de satisfacción, más bien era una tanda de cachetadas de realidad. Así que se necesitaba un espacio para fantasear en grande.

Fue ahí cuando llamé a Alex. El entendió perfectamente, no sólo porque es un tipo astuto, sino porque también necesitaba un proyecto para ejercer su sueño más reciente: escribir. Otra víctima de la crisis buscaba salvación en este proyecto.

Laura Ubaté, nuestra productora de radio, también se unió en ese periodo, otra que quería hacer algo propio, para ella el sueño era producir un podcast y acá tenía esa posibilidad.

 

 

Antecedente dos: Patrick Lencioni

En mi camino al trabajo (o a mis trabajos, porque tuve tres en menos de seis meses) montaba en Transmilenio escuchando audiolibros. Entre los libros que no me da pena nombrar están Pitch Anything y Smarter, Faster, Better.

¿Eso quiere decir que hay títulos que me causan vergüenza? Sí, no por los nombres, sino por los temas y el formato. Los temas son consultoría empresarial, desde cómo fijar metas y valores organizacionales, hasta cómo detectar las tres señales de un trabajo miserable. El formato: fábulas.

Entonces sí, pasaba las mañanas y las tardes en Transmilenio escuchando fábulas de historias de oficina. No me tomen a mal, me divertí mucho oyendo los títulos de Patrick Lencioni, solo que entre amigos estos libros ya han sido un motivo de burla, y yo misma me siento chistosa escuchando esos novelones empresariales.

Al cabo de ocho libros (más de 18 horas en Audible), me sentí lista para ser el protagonista de una de esas historias. Si Alex quería escribir, si Laura quería producir un podcast y si Sebas quería hacer producción, entonces yo quería ser la directora de un grupo exitosos de trabajo. Así como los protagonistas de los libros de «historias de ficción realistas» que escribía Lencioni, yo quería aprender a liderar a un equipo.

 

Antecedente tres: la ciudad y los datos sí son importantes

Disculpen que mencionara a Sebas sin haber mencionado quién es. (En la foto a la derecha), Sebas era mi compañero de podcast, era la única persona tan adicta a la radio digital como yo. Él me recomendó programas que amé como The Leap y The Theory of Everything. Cuando le hablé de CIUDAD DE DATOS 2.0, Sebas ya sabía que quería estar ahí. Era la oportunidad para matar dos pájaros de un tiro: hacer su tesis de pregrado y producir un podcast.

La primera vez que hablé con mis futuros compañeros para proponerles el tema, les entusiasmó la idea de hacer un podcast. Les encantó el formato, se iluminaron con la posibilidad de contar historias, en español, y en radio.

Pero el tema, la Ciudad y los Datos no tuvo la misma acogida. Y es que, aún cuando día a día se reúne muchísima información sobre nosotros, este no es un tema que se discute comúnmente.

Sin embargo, al cabo de unos días, empecé a notar interés entre el grupo por esto. Cada cual, a su manera, había puesto más atención al tema que nos convocaba. Sebas recomendó podcast, Alex charlas de TED, Laura experiencias de otros). Desde mi perspectiva, las tres personas que convoqué para mejorar Ciudad de Datos habían empezado a volverse un equipo alrededor de la pertinencia de abordar este tema. Ese fue el impulso final para meterle la ficha a esto e ilusionarme con la realidad de CIUDAD DE DATOS 2.0.